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- CineCine 3
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Film Polski
EL AFICIONADO
Género
Drama | Cine dentro del cine
Sinopsis
Filip Mosz es un obrero que descubre gracias a una súper 8 los poderes de las grabaciones cinematográficas. Destinada a grabar los primeros pasos de su bebé, la cámara se convierte en herramienta de exploración y análisis del mundo: fábricas, obreros, ciudades, poblaciones, recuerdos, relaciones de poder y trabajo A medida que Filip encuentra nuevos temas, el mundo cambia. Esta actividad lo aleja de su mujer, empeora su relación con su jefe y provoca rupturas y malentendidos. Tanto su vida privada como su vida social se vuelven inestables como si el cine influyera en la realidad
(Krzysztof Kieślowski, 1979)
CRITICAS
Película sencilla pero no muy cómoda, el espectador (pese a que no es un film especialmente complejo) ha de sobreponerse al ritmo lento y a unas reflexiones que, por esa aparente sencillez, pueden descolocar a más de uno. Ahora bien, el que esté dispuesto a dejarse llevar encontrará sobrados motivos de satisfacción.
Desde el punto de vista de la aparición del ansia por registrar la realidad y de “crear”, la película es interesantísima, sobre todo al principio. Nos hablan de la perspectiva del cine como registro de la memoria, como exploración de la realidad, como “responsabilidad” y compromiso del autor. En este sentido hay momentos como las primeras grabaciones del protagonista, el estallido de emoción tras ver el documental de uno de los trabajadores en TV… que son muy intensos y esbozan las cuestiones que, en mi modesta opinión, debieron ser el eje de la cinta.
Me encantó ver la fascinación del protagonista por su cámara, por las imágenes registradas, por su búsqueda de algo elevado en esa actividad que, por azar, ha descubierto y su ansia por averiguar el sentido y los objetivos que la creación cinematográfica incorpora.
Pero la película va abandonando esas consideraciones (nunca del todo, pero pierden el papel preponderante del principio) y comienza a dejarnos apuntes sobre su crisis matrimonial y, sobre todo, se centra en la consideración del cine como propaganda e instrumento del que hacer uso para fines concretos que nada tienen que ver con lo artístico ni con la búsqueda de la “verdad”.
Esa perspectiva de cine de autor vs. control e injerencia del poder (realidad vs. adulteración y ocultación) acaba siendo el motor principal y a esa cuestión se dedica gran parte el metraje. Quizás mi pega (el 7 y no un 8) sea debido a eso. No trato de ser objetivo pero el inicio de la película me insinuó otro camino, creí que las reflexiones sobre la creación y el hecho cinematográfico desde una perspectiva más reflexiva pero apasionada a la vez (el poder de las imágenes sin más, sin explicaciones) serían lo fundamental. Tanto desde la perspectiva de la creación, fascinación y conflicto a la hora de decidir lo que es y lo que no es arte, lo que merece la pena registrar, el compromiso del director con la realidad, con el público, la libertad del artista…
La tierra de la gran promesa
Género
Drama | Siglo XIX
Sinopsis
A finales del siglo XIX, la ciudad de Lodz se ha convertido en el epicentro de la industria textil, con la consiguiente necesidad de mano de obra inmigrante. Tres jóvenes estudiantes de Riga: un polaco católico, hijo de nobles terratenientes, un ambicioso judío y un alemán luterano deciden abrir una fábrica en esa ciudad para hacer fortuna y, sin escrúpulos ni prejuicios, se lanzan a acumular dinero y poder.
(Andrzej Wajda, 1975)
CRITICAS
Espléndido reflejo del nacimiento de un capitalismo atroz y sin escrúpulos en Polonia y de cómo se exacerban las diferencias de clases y el conflicto social.
Excelentemente filmada, formalmente cuidadísima, prodigiosa en sus encuadres, los contrastes de color y en su ritmo narrativo; Wajda logra comunicar una amplísima polivalencia de contenidos en cada fotograma, explotando al máximo las posibilidades significativas y connotativas que sólo los grandes maestros son capaces de extraer del lenguaje cinematográfico, para conseguir que los propios espectadores sean intérpretes y no sólo meros receptores de lo que observan. Wajda articula así un mensaje poderoso, cuasiexpresionista; en ocasiones delirante y paródico, en otras seco, duro y crudo, fiel reflejo de la deshumanización de las relaciones sociales y de la consiguiente pérdida de valores humanitarios en la sociedad de las máquinas y la producción masiva.
Al mismo tiempo, logra una magistral, dolorosa y ofensiva contraposición entre el lujo y la miseria; una atroz demostración de la incultura y la memez de los grandes peces gordos (gloriosa la orgiástica escena del teatro) y una contundente demostración del cinismo, la avaricia, la maquinación, la explotación, los abusos de poder, etc, que subyacen bajo tanto oropel y apariencia.
En definitiva, espectáculo cinematográfico de muchísimos quilates y totalmente recomendable, sustentado además por otra de las espectaculares BSO de Wojciech Kilar. Imprescindible.
PAISAJE DESPUES DE LA BATALLA
Género
Drama. Romance. Bélico | II Guerra Mundial. Holocausto. Histórico
Sinopsis
La Segunda Guerra Mundial ha terminado, pero los supervivientes de un campo nazi descubren que, en esencia, nada ha cambiado: el totalitarismo nazi ha sido simplemente sustituido por otro totalitarismo de distinto signo
(Andrzej Wajda, 1970)
CRITICAS
Se trata de un film situado en el mismo momento histórico que un film previo de su director como «Cenizas y diamantes» (Popiól i diament, 1958), esto es, en la inmediata posguerra, sólo que trasladando la acción de la Polonia «liberada» a los polacos que vivían en los campos de concentración nazis en Alemania, luego trasladados a otros campos gestionados por los aliados.
Sin embargo, es un film que ni de lejos llega a la altura de «Cenizas y diamantes»: hay demasiado diálogo, demasiada poca acción, y no queda bien explicada ni la situación de los protagonistas, ni el contexto histórico en el que transcurre la acción. «Paisaje…» es como un episodio de la vida del protagonista que necesita un manual de instrucciones para entenderlo bien, sin que Wajda lo proporcione al espectador. El personaje protagonista, un joven poeta, es interesante, pero el entorno creado a su alrededor es plano y aburrido. En suma, es una obra interesante que no llega a la altura a la que podía haber llegado.
Polonia, 1945. La Segunda Guerra Mundial ha concluido, en un campo de concentración los sobrevivientes judíos son liberados por los aliados, en medio del frenesí por el fin del conflicto y la libertad alcanzada corren, cambian sus ropas y buscan comida de forma desesperada.
Pasan los meses y estas personas son trasladadas a campos de personas desplazadas, que fueron una especie de refugios construidos en Europa para llevar el proceso sobre el origen de estas personas y devolverlos a sus respectivos países, al menos esta era la idea, porque lo mostrado en el filme lo que deja ver es que los sobrevivientes continuaron bajo una atadura solo que ahora con otra bandera.
Andrzej Wajda fue el realizador de este largometraje, que busca representar un rostro no tan conocido del conflicto, o mejor dicho, lo que vino posterior a este, el filme está basado en un relato corto presente en el libro Pożegnanie z Marią (This Way for the Gas, Ladies and Gentlemen, 1946) escrito por el autor polaco y sobreviviente del holocausto Tadeusz Borowski.
El filme se toma aproximadamente su primer media hora para contextualizar al espectador, hasta la aparición de Nina (Stanislawa Celinska), una muchacha que llega al campo de refugiados que llama la atención de Tadeusz (Daniel Olbrychski), joven poeta y protagonista de la película.
Ambos personajes se conocen y bajo dichas condiciones intentan establecer una relación amorosa, esto sirve para el desarrollo de los personajes y así entender más sus situaciones, sus anhelos, rencores tras el conflicto e ideas de vida, donde va a primar el interés de ella porque ambos huyan a occidente.
De esta forma, Nina se convierte en alguien trascendental en el devenir del filme, llevando el hilo narrativo y su posterior desenlace, mientras el contexto hiriente que desea mostrar Wajda está siempre presente y va a resultar abrasivo para estos.