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TIPO
- CineCine 2
FILTRAR POR GÉNERO
FORMATO
- Blu ray 2
IDIOMA
Director
Price
CATEGORÍAS
- Accessories 3
- GÉNERO 3118
- Acción / aventuras / artes marciales 1028
- Animación / Anime 123
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- PREVENTA 106
Produzioni De Sica (PDS)
LADRON DE BICICLETAS
Género
Drama | Neorrealismo. Trabajo/empleo. Paternidad. Película de culto
Sinopsis
En la Roma de la posguerra, Antonio, un obrero en paro, consigue un sencillo trabajo pegando carteles a condición de que posea una bicicleta. De ese modo, a duras penas consigue comprarse una, pero en su primer día de trabajo se la roban. Es así como comienza toda la aventura de Antonio junto con su hijo Bruno por recuperar su bicicleta mientras su esposa María espera en casa junto con su otro
(Vittorio De Sica, 1948)
CRITICAS
El cine neorrealista se caracteriza por tramas ambientadas entre los sectores más desfavorecidos, mostrando una Italia deshecha y miserable, con abundante uso de rodajes en exteriores. Faltos de decorados y de medios debido a la ocupación de los estudios Cinecittà por una multitud de personas desalojadas a causa de las penurias de la guerra, las películas se rodaban con las devastaciones bélicas de fondo. Se utilizan nuevos modos de producción con iluminación natural y una importante presencia de actores no profesionales entre sus secundarios y, a veces incluso, entre sus protagonistas.
El neorrealismo italiano se caracterizó básicamente por mostrar las cosas tal cuales eran hablando de temas profundos.
Europa se encontraba en plena posguerra y como le ocurre a todo arte, el cine también sufrió los cambios que resienten en lo social, recayendo éstos en sus obras.
El LADRÓN DE BICICLETAS fue filmado en 1945, pocas semanas antes de que terminara la II Guerra Mundial. Supuso el lanzamiento al estrellato de su apenas conocido director, Vittorio De Sica y, más importante aún, la definitiva consagración del neorrealismo italiano en el contexto cinematográfico internacional.
La narración, por otra parte, es perfectamente clásica. Su estructura es cíclica: el protagonista sale de la multitud anónima en la primera secuencia y vuelve a ella al final.
Maravillosamente fotografiada en un crudo blanco y negro, casi en tono documental, EL LADRÓN DE BICICLETAS presenta un intencionado escenario de la posguerra lleno de personajes que, perdidos en su anonimato, impregnan sus carencias por las pobladas y vívidas calles romanas. Una joya testimonial.
Más que por su tenue mensaje social, El Ladrón de bicicletas perdura hoy como un documento insustituible de la Italia de posguerra; y, sobre todo, por la metáfora escondida en el argumento, y por la magnífica historia entre el padre y el hijo (lo que uno y otro descubren de sí mismos en su afanosa búsqueda.)
Un hito del cine mundial.
MILAGRO EN MILAN
Género
Comedia. Drama. Fantástico | Pobreza. Neorrealismo. Realismo mágico
Sinopsis
Totó es un bondadoso huérfano que vive, igual que otros muchos desharrapados, en un mísero barrio de chabolas en las afueras de Milán. Cuando en los terrenos donde viven se descubre petróleo, Totó, tan ingenuo como bienintencionado, decide enfrentarse al poderoso señor Mobbi, el dueño del suelo. Aunque contiene elementos fantásticos, constituye con «Ladrón de bicicletas» y «Umberto D.» la gran trilogía neorrealista de De Sica
(Vittorio De Sica, 1951)
CRITICAS
Emblemática película del brillante Vittorio de Sica. Es mi preferida de todas las del genial director italiano por que transmite una esperanza y una candidez adorables. Totó el niño, es el catalizador para mostrar un optimísmo pocas veces visto en de Sica, tiene mágia, pureza y unos efectos especiales de una precariedad que hacen aún más tierno el film.
Lejos del pesimísmo y el dolor lascerante de Ladrón de bicicletas, acá todo es pobreza y miseria propia de la post guerra, pero con un mensaje tan lleno de esperanza y alegría que el corazón agradece. Una de las grandes películas del cine y la mejor de ése mago talentoso e irrepetíble que fué Vittorio de Sica. Joya absoluta. Para emocionarse y disfrutar.
La visión de esta película siempre me ha transmitido una extraña sensación relacionada con los sentidos del olfato y el frío. Viendo las desoladas aceras de las calles milanesas en un ambiente postbélico, la oscuridad de sus farolas, parece como si el frio imperante calase en los huesos y llegara hasta nuestro olfato aromas de chimenea, de cartón quemado, de lumbre sin puchero o con puchero sin chorizo…
Este «cuento de Navidad» logra crear una instantánea simpatía con el protagonista huérfano prácticamente desde el comienzo.
Su inocencia, su ingenuidad, su bondad, su visión de un mundo frío, cínico y duro a través de una mente limpia que no ha logrado ser echada a perder por su paso por un orfelinato, se convierte en el arma que logra enfrentarse a la codicia de una sociedad vieja, caduca y acabada a través de una lucha de clases incruenta y sin odio, un conflicto social lleno de azúcar que más quisiera para sí cualquier gobernante ante ghetos de inadaptados y excluidos de la sociedad.
Tal vez lo más destacable del film, teniendo en cuenta que la historia en sí no da para más, sea el retrato descarnado de las ciudades europeas sumidas en la crisis más absoluta tras la contienda bélica. Ciudades y personajes sobrevivientes al horror, a la carencia, al vacío, cuyo único asidero es la fábula en forma de personajes mágicos con poderes para poner las cosas en su sitio y sobre todo para darles a los poderosos su medicina.
Película para pasar un rato muy divertido y pensar sobre el valor de la sinceridad y la bondad.