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ABC

COLOMBO – TEMPORADA 1

El precio original era: 72,54 €.El precio actual es: 71,33 €. *IVA Incluido

Género

Serie de TV. Intriga. Thriller. Drama | Serie [Colombo]

Sinopsis

Serie de TV (1971-1978). 12 temporadas. 69 episodios. El teniente Colombo es un desaliñado y aparentemente despistado detective de policía que, a primera vista, suele ser considerado torpe e inofensivo. Lleva siempre gabardina y un puro mientras investiga y resuelve los casos más sorprendente.

(Richard Levinson (Creador), 1971)

CRITICAS

Tiene algo hipnótico el Teniente Colombo, algo que transciende al personaje, un “no sé qué” incontrolado que escapa a los guionistas, una aportación que debemos a Peter Falk, pues estoy seguro de que hay mucho de él en el personaje.

Visto con el paso del tiempo el Teniente Colombo es un ejemplo prodigioso de lo difícil que es mantenerse fiel a sí mismo, él nunca va a renunciar a su gabardina, a su viejo coche, a su mujer, y sobre todo… nunca dejará de ser Teniente, porque Colombo es un personaje anacrónico, un espectador curioso de la sociedad consumista e individualista que le toca vivir; su recompensa es el trabajo bien hecho. Colombo es policía, quizá por un deseo nacido en la infancia, pero bien podría ser fontanero, ebanista, relojero y lucir esa aura de artesano satisfecho, y probablemente el precio de esa armonía sea la renuncia al éxito social, al ascenso.

Es curioso, y aquí radica una de las singularidades, que en los años en que comienza la serie, con la sociedad del “American way of life” ya tan cimentada sobre el consumismo como motor de progreso, Colombo haga del anticonsumismo una seña de identidad; su viejo coche, su arrugada gabardina, su puro barato son su altiva tarjeta de visita, ni los minimiza, ni los justifica, al contrario presume de ellos. La conciencia de clase en Colombo es digna de elogio, es el chico de barrio hecho policía. Obligado una y otra vez, a enfrentarse a los dominadores, a los triunfadores, a vencer sus recurrentes tentaciones, consciente de la sociedad dual que habita, Colombo va desvelando paulatinamente sus origines, sus principios, como si fuese un ejercicio de reafirmación frente a la clase dirigente.

Colombo no juzga, solo señala y opta por una vía fraternal en su hostigamiento, sabedor de que previo al asesino, hay una víctima, alguien que trata de huir del ensañamiento social que se aproxima, y que finalmente cede al vértigo amoral. Durante la investigación Colombo buscará la confesión, con una determinación inflexible. Como él se encarga de recordar es un profesional, pero eso no es óbice para que nos sorprenda con un acercamiento humano al sospechoso, al que no dudará en reconocer sus virtudes, admirar su talento, compartir confidencias; teniendo siempre presente que es más lo que une que lo que separa.

Por lo demás, tiene la serie, sobre todo en su primera etapa (1968-1978), un aire a cambio de época, como si Colombo solo fuese posible en un mundo hecho a la medida del individuo, como si asistiésemos a una crónica de la llegada al punto de no retorno. Son los albores de la sociedad tecnológica, el paso de la perezosa y paciente investigación a las urgencias de la sociedad actual y sus equipos de investigación CSI.

COLOMBO – TEMPORADA 2

El precio original era: 51,97 €.El precio actual es: 50,76 €. *IVA Incluido

Género

Serie de TV. Intriga. Thriller. Drama | Serie [Colombo]

Sinopsis

Serie de TV (1971-1978). 12 temporadas. 69 episodios. El teniente Colombo es un desaliñado y aparentemente despistado detective de policía que, a primera vista, suele ser considerado torpe e inofensivo. Lleva siempre gabardina y un puro mientras investiga y resuelve los casos más sorprendente.

(Richard Levinson (Creador), 1971)

CRITICAS

Tiene algo hipnótico el Teniente Colombo, algo que transciende al personaje, un “no sé qué” incontrolado que escapa a los guionistas, una aportación que debemos a Peter Falk, pues estoy seguro de que hay mucho de él en el personaje.

Visto con el paso del tiempo el Teniente Colombo es un ejemplo prodigioso de lo difícil que es mantenerse fiel a sí mismo, él nunca va a renunciar a su gabardina, a su viejo coche, a su mujer, y sobre todo… nunca dejará de ser Teniente, porque Colombo es un personaje anacrónico, un espectador curioso de la sociedad consumista e individualista que le toca vivir; su recompensa es el trabajo bien hecho. Colombo es policía, quizá por un deseo nacido en la infancia, pero bien podría ser fontanero, ebanista, relojero y lucir esa aura de artesano satisfecho, y probablemente el precio de esa armonía sea la renuncia al éxito social, al ascenso.

Es curioso, y aquí radica una de las singularidades, que en los años en que comienza la serie, con la sociedad del “American way of life” ya tan cimentada sobre el consumismo como motor de progreso, Colombo haga del anticonsumismo una seña de identidad; su viejo coche, su arrugada gabardina, su puro barato son su altiva tarjeta de visita, ni los minimiza, ni los justifica, al contrario presume de ellos. La conciencia de clase en Colombo es digna de elogio, es el chico de barrio hecho policía. Obligado una y otra vez, a enfrentarse a los dominadores, a los triunfadores, a vencer sus recurrentes tentaciones, consciente de la sociedad dual que habita, Colombo va desvelando paulatinamente sus origines, sus principios, como si fuese un ejercicio de reafirmación frente a la clase dirigente.

Colombo no juzga, solo señala y opta por una vía fraternal en su hostigamiento, sabedor de que previo al asesino, hay una víctima, alguien que trata de huir del ensañamiento social que se aproxima, y que finalmente cede al vértigo amoral. Durante la investigación Colombo buscará la confesión, con una determinación inflexible. Como él se encarga de recordar es un profesional, pero eso no es óbice para que nos sorprenda con un acercamiento humano al sospechoso, al que no dudará en reconocer sus virtudes, admirar su talento, compartir confidencias; teniendo siempre presente que es más lo que une que lo que separa.

Por lo demás, tiene la serie, sobre todo en su primera etapa (1968-1978), un aire a cambio de época, como si Colombo solo fuese posible en un mundo hecho a la medida del individuo, como si asistiésemos a una crónica de la llegada al punto de no retorno. Son los albores de la sociedad tecnológica, el paso de la perezosa y paciente investigación a las urgencias de la sociedad actual y sus equipos de investigación CSI.

COLOMBO – TEMPORADA 2

El precio original era: 71,33 €.El precio actual es: 70,12 €. *IVA Incluido

Género

Serie de TV. Intriga. Thriller. Drama | Serie [Colombo]

Sinopsis

Serie de TV (1971-1978). 12 temporadas. 69 episodios. El teniente Colombo es un desaliñado y aparentemente despistado detective de policía que, a primera vista, suele ser considerado torpe e inofensivo. Lleva siempre gabardina y un puro mientras investiga y resuelve los casos más sorprendente.

(Richard Levinson (Creador), 1971)

CRITICAS

Tiene algo hipnótico el Teniente Colombo, algo que transciende al personaje, un “no sé qué” incontrolado que escapa a los guionistas, una aportación que debemos a Peter Falk, pues estoy seguro de que hay mucho de él en el personaje.

Visto con el paso del tiempo el Teniente Colombo es un ejemplo prodigioso de lo difícil que es mantenerse fiel a sí mismo, él nunca va a renunciar a su gabardina, a su viejo coche, a su mujer, y sobre todo… nunca dejará de ser Teniente, porque Colombo es un personaje anacrónico, un espectador curioso de la sociedad consumista e individualista que le toca vivir; su recompensa es el trabajo bien hecho. Colombo es policía, quizá por un deseo nacido en la infancia, pero bien podría ser fontanero, ebanista, relojero y lucir esa aura de artesano satisfecho, y probablemente el precio de esa armonía sea la renuncia al éxito social, al ascenso.

Es curioso, y aquí radica una de las singularidades, que en los años en que comienza la serie, con la sociedad del “American way of life” ya tan cimentada sobre el consumismo como motor de progreso, Colombo haga del anticonsumismo una seña de identidad; su viejo coche, su arrugada gabardina, su puro barato son su altiva tarjeta de visita, ni los minimiza, ni los justifica, al contrario presume de ellos. La conciencia de clase en Colombo es digna de elogio, es el chico de barrio hecho policía. Obligado una y otra vez, a enfrentarse a los dominadores, a los triunfadores, a vencer sus recurrentes tentaciones, consciente de la sociedad dual que habita, Colombo va desvelando paulatinamente sus origines, sus principios, como si fuese un ejercicio de reafirmación frente a la clase dirigente.

Colombo no juzga, solo señala y opta por una vía fraternal en su hostigamiento, sabedor de que previo al asesino, hay una víctima, alguien que trata de huir del ensañamiento social que se aproxima, y que finalmente cede al vértigo amoral. Durante la investigación Colombo buscará la confesión, con una determinación inflexible. Como él se encarga de recordar es un profesional, pero eso no es óbice para que nos sorprenda con un acercamiento humano al sospechoso, al que no dudará en reconocer sus virtudes, admirar su talento, compartir confidencias; teniendo siempre presente que es más lo que une que lo que separa.

Por lo demás, tiene la serie, sobre todo en su primera etapa (1968-1978), un aire a cambio de época, como si Colombo solo fuese posible en un mundo hecho a la medida del individuo, como si asistiésemos a una crónica de la llegada al punto de no retorno. Son los albores de la sociedad tecnológica, el paso de la perezosa y paciente investigación a las urgencias de la sociedad actual y sus equipos de investigación CSI.

COLOMBO – TEMPORADA 3

El precio original era: 70,79 €.El precio actual es: 69,58 €. *IVA Incluido

Género

Serie de TV. Intriga. Thriller. Drama | Serie [Colombo]

Sinopsis

Serie de TV (1971-1978). 12 temporadas. 69 episodios. El teniente Colombo es un desaliñado y aparentemente despistado detective de policía que, a primera vista, suele ser considerado torpe e inofensivo. Lleva siempre gabardina y un puro mientras investiga y resuelve los casos más sorprendente.

(Richard Levinson (Creador), 1971)

CRITICAS

Tiene algo hipnótico el Teniente Colombo, algo que transciende al personaje, un “no sé qué” incontrolado que escapa a los guionistas, una aportación que debemos a Peter Falk, pues estoy seguro de que hay mucho de él en el personaje.

Visto con el paso del tiempo el Teniente Colombo es un ejemplo prodigioso de lo difícil que es mantenerse fiel a sí mismo, él nunca va a renunciar a su gabardina, a su viejo coche, a su mujer, y sobre todo… nunca dejará de ser Teniente, porque Colombo es un personaje anacrónico, un espectador curioso de la sociedad consumista e individualista que le toca vivir; su recompensa es el trabajo bien hecho. Colombo es policía, quizá por un deseo nacido en la infancia, pero bien podría ser fontanero, ebanista, relojero y lucir esa aura de artesano satisfecho, y probablemente el precio de esa armonía sea la renuncia al éxito social, al ascenso.

Es curioso, y aquí radica una de las singularidades, que en los años en que comienza la serie, con la sociedad del “American way of life” ya tan cimentada sobre el consumismo como motor de progreso, Colombo haga del anticonsumismo una seña de identidad; su viejo coche, su arrugada gabardina, su puro barato son su altiva tarjeta de visita, ni los minimiza, ni los justifica, al contrario presume de ellos. La conciencia de clase en Colombo es digna de elogio, es el chico de barrio hecho policía. Obligado una y otra vez, a enfrentarse a los dominadores, a los triunfadores, a vencer sus recurrentes tentaciones, consciente de la sociedad dual que habita, Colombo va desvelando paulatinamente sus origines, sus principios, como si fuese un ejercicio de reafirmación frente a la clase dirigente.

Colombo no juzga, solo señala y opta por una vía fraternal en su hostigamiento, sabedor de que previo al asesino, hay una víctima, alguien que trata de huir del ensañamiento social que se aproxima, y que finalmente cede al vértigo amoral. Durante la investigación Colombo buscará la confesión, con una determinación inflexible. Como él se encarga de recordar es un profesional, pero eso no es óbice para que nos sorprenda con un acercamiento humano al sospechoso, al que no dudará en reconocer sus virtudes, admirar su talento, compartir confidencias; teniendo siempre presente que es más lo que une que lo que separa.

Por lo demás, tiene la serie, sobre todo en su primera etapa (1968-1978), un aire a cambio de época, como si Colombo solo fuese posible en un mundo hecho a la medida del individuo, como si asistiésemos a una crónica de la llegada al punto de no retorno. Son los albores de la sociedad tecnológica, el paso de la perezosa y paciente investigación a las urgencias de la sociedad actual y sus equipos de investigación CSI.

COLOMBO – TEMPORADA 4

El precio original era: 71,33 €.El precio actual es: 70,12 €. *IVA Incluido

Género

Serie de TV. Intriga. Thriller. Drama | Serie [Colombo]

Sinopsis

Serie de TV (1971-1978). 12 temporadas. 69 episodios. El teniente Colombo es un desaliñado y aparentemente despistado detective de policía que, a primera vista, suele ser considerado torpe e inofensivo. Lleva siempre gabardina y un puro mientras investiga y resuelve los casos más sorprendente.

(Richard Levinson (Creador), 1971)

CRITICAS

Tiene algo hipnótico el Teniente Colombo, algo que transciende al personaje, un “no sé qué” incontrolado que escapa a los guionistas, una aportación que debemos a Peter Falk, pues estoy seguro de que hay mucho de él en el personaje.

Visto con el paso del tiempo el Teniente Colombo es un ejemplo prodigioso de lo difícil que es mantenerse fiel a sí mismo, él nunca va a renunciar a su gabardina, a su viejo coche, a su mujer, y sobre todo… nunca dejará de ser Teniente, porque Colombo es un personaje anacrónico, un espectador curioso de la sociedad consumista e individualista que le toca vivir; su recompensa es el trabajo bien hecho. Colombo es policía, quizá por un deseo nacido en la infancia, pero bien podría ser fontanero, ebanista, relojero y lucir esa aura de artesano satisfecho, y probablemente el precio de esa armonía sea la renuncia al éxito social, al ascenso.

Es curioso, y aquí radica una de las singularidades, que en los años en que comienza la serie, con la sociedad del “American way of life” ya tan cimentada sobre el consumismo como motor de progreso, Colombo haga del anticonsumismo una seña de identidad; su viejo coche, su arrugada gabardina, su puro barato son su altiva tarjeta de visita, ni los minimiza, ni los justifica, al contrario presume de ellos. La conciencia de clase en Colombo es digna de elogio, es el chico de barrio hecho policía. Obligado una y otra vez, a enfrentarse a los dominadores, a los triunfadores, a vencer sus recurrentes tentaciones, consciente de la sociedad dual que habita, Colombo va desvelando paulatinamente sus origines, sus principios, como si fuese un ejercicio de reafirmación frente a la clase dirigente.

Colombo no juzga, solo señala y opta por una vía fraternal en su hostigamiento, sabedor de que previo al asesino, hay una víctima, alguien que trata de huir del ensañamiento social que se aproxima, y que finalmente cede al vértigo amoral. Durante la investigación Colombo buscará la confesión, con una determinación inflexible. Como él se encarga de recordar es un profesional, pero eso no es óbice para que nos sorprenda con un acercamiento humano al sospechoso, al que no dudará en reconocer sus virtudes, admirar su talento, compartir confidencias; teniendo siempre presente que es más lo que une que lo que separa.

Por lo demás, tiene la serie, sobre todo en su primera etapa (1968-1978), un aire a cambio de época, como si Colombo solo fuese posible en un mundo hecho a la medida del individuo, como si asistiésemos a una crónica de la llegada al punto de no retorno. Son los albores de la sociedad tecnológica, el paso de la perezosa y paciente investigación a las urgencias de la sociedad actual y sus equipos de investigación CSI.

COLOMBO – TEMPORADA 5

El precio original era: 70,12 €.El precio actual es: 68,91 €. *IVA Incluido

Género

Serie de TV. Intriga. Thriller. Drama | Serie [Colombo]

Sinopsis

Serie de TV (1971-1978). 12 temporadas. 69 episodios. El teniente Colombo es un desaliñado y aparentemente despistado detective de policía que, a primera vista, suele ser considerado torpe e inofensivo. Lleva siempre gabardina y un puro mientras investiga y resuelve los casos más sorprendente.

(Richard Levinson (Creador), 1971)

CRITICAS

Tiene algo hipnótico el Teniente Colombo, algo que transciende al personaje, un “no sé qué” incontrolado que escapa a los guionistas, una aportación que debemos a Peter Falk, pues estoy seguro de que hay mucho de él en el personaje.

Visto con el paso del tiempo el Teniente Colombo es un ejemplo prodigioso de lo difícil que es mantenerse fiel a sí mismo, él nunca va a renunciar a su gabardina, a su viejo coche, a su mujer, y sobre todo… nunca dejará de ser Teniente, porque Colombo es un personaje anacrónico, un espectador curioso de la sociedad consumista e individualista que le toca vivir; su recompensa es el trabajo bien hecho. Colombo es policía, quizá por un deseo nacido en la infancia, pero bien podría ser fontanero, ebanista, relojero y lucir esa aura de artesano satisfecho, y probablemente el precio de esa armonía sea la renuncia al éxito social, al ascenso.

Es curioso, y aquí radica una de las singularidades, que en los años en que comienza la serie, con la sociedad del “American way of life” ya tan cimentada sobre el consumismo como motor de progreso, Colombo haga del anticonsumismo una seña de identidad; su viejo coche, su arrugada gabardina, su puro barato son su altiva tarjeta de visita, ni los minimiza, ni los justifica, al contrario presume de ellos. La conciencia de clase en Colombo es digna de elogio, es el chico de barrio hecho policía. Obligado una y otra vez, a enfrentarse a los dominadores, a los triunfadores, a vencer sus recurrentes tentaciones, consciente de la sociedad dual que habita, Colombo va desvelando paulatinamente sus origines, sus principios, como si fuese un ejercicio de reafirmación frente a la clase dirigente.

Colombo no juzga, solo señala y opta por una vía fraternal en su hostigamiento, sabedor de que previo al asesino, hay una víctima, alguien que trata de huir del ensañamiento social que se aproxima, y que finalmente cede al vértigo amoral. Durante la investigación Colombo buscará la confesión, con una determinación inflexible. Como él se encarga de recordar es un profesional, pero eso no es óbice para que nos sorprenda con un acercamiento humano al sospechoso, al que no dudará en reconocer sus virtudes, admirar su talento, compartir confidencias; teniendo siempre presente que es más lo que une que lo que separa.

Por lo demás, tiene la serie, sobre todo en su primera etapa (1968-1978), un aire a cambio de época, como si Colombo solo fuese posible en un mundo hecho a la medida del individuo, como si asistiésemos a una crónica de la llegada al punto de no retorno. Son los albores de la sociedad tecnológica, el paso de la perezosa y paciente investigación a las urgencias de la sociedad actual y sus equipos de investigación CSI.

COLOMBO – TEMPORADA 6 -7

El precio original era: 51,97 €.El precio actual es: 50,76 €. *IVA Incluido

Género

Serie de TV. Intriga. Thriller. Drama | Serie [Colombo]

Sinopsis

Serie de TV (1971-1978). 12 temporadas. 69 episodios. El teniente Colombo es un desaliñado y aparentemente despistado detective de policía que, a primera vista, suele ser considerado torpe e inofensivo. Lleva siempre gabardina y un puro mientras investiga y resuelve los casos más sorprendente.

(Richard Levinson (Creador), 1971)

CRITICAS

Tiene algo hipnótico el Teniente Colombo, algo que transciende al personaje, un “no sé qué” incontrolado que escapa a los guionistas, una aportación que debemos a Peter Falk, pues estoy seguro de que hay mucho de él en el personaje.

Visto con el paso del tiempo el Teniente Colombo es un ejemplo prodigioso de lo difícil que es mantenerse fiel a sí mismo, él nunca va a renunciar a su gabardina, a su viejo coche, a su mujer, y sobre todo… nunca dejará de ser Teniente, porque Colombo es un personaje anacrónico, un espectador curioso de la sociedad consumista e individualista que le toca vivir; su recompensa es el trabajo bien hecho. Colombo es policía, quizá por un deseo nacido en la infancia, pero bien podría ser fontanero, ebanista, relojero y lucir esa aura de artesano satisfecho, y probablemente el precio de esa armonía sea la renuncia al éxito social, al ascenso.

Es curioso, y aquí radica una de las singularidades, que en los años en que comienza la serie, con la sociedad del “American way of life” ya tan cimentada sobre el consumismo como motor de progreso, Colombo haga del anticonsumismo una seña de identidad; su viejo coche, su arrugada gabardina, su puro barato son su altiva tarjeta de visita, ni los minimiza, ni los justifica, al contrario presume de ellos. La conciencia de clase en Colombo es digna de elogio, es el chico de barrio hecho policía. Obligado una y otra vez, a enfrentarse a los dominadores, a los triunfadores, a vencer sus recurrentes tentaciones, consciente de la sociedad dual que habita, Colombo va desvelando paulatinamente sus origines, sus principios, como si fuese un ejercicio de reafirmación frente a la clase dirigente.

Colombo no juzga, solo señala y opta por una vía fraternal en su hostigamiento, sabedor de que previo al asesino, hay una víctima, alguien que trata de huir del ensañamiento social que se aproxima, y que finalmente cede al vértigo amoral. Durante la investigación Colombo buscará la confesión, con una determinación inflexible. Como él se encarga de recordar es un profesional, pero eso no es óbice para que nos sorprenda con un acercamiento humano al sospechoso, al que no dudará en reconocer sus virtudes, admirar su talento, compartir confidencias; teniendo siempre presente que es más lo que une que lo que separa.

Por lo demás, tiene la serie, sobre todo en su primera etapa (1968-1978), un aire a cambio de época, como si Colombo solo fuese posible en un mundo hecho a la medida del individuo, como si asistiésemos a una crónica de la llegada al punto de no retorno. Son los albores de la sociedad tecnológica, el paso de la perezosa y paciente investigación a las urgencias de la sociedad actual y sus equipos de investigación CSI.

COLOMBO – TEMPORADA 6-7

El precio original era: 71,33 €.El precio actual es: 70,12 €. *IVA Incluido

Género

Serie de TV. Intriga. Thriller. Drama | Serie [Colombo]

Sinopsis

Serie de TV (1971-1978). 12 temporadas. 69 episodios. El teniente Colombo es un desaliñado y aparentemente despistado detective de policía que, a primera vista, suele ser considerado torpe e inofensivo. Lleva siempre gabardina y un puro mientras investiga y resuelve los casos más sorprendente.

(Richard Levinson (Creador), 1971)

CRITICAS

Tiene algo hipnótico el Teniente Colombo, algo que transciende al personaje, un “no sé qué” incontrolado que escapa a los guionistas, una aportación que debemos a Peter Falk, pues estoy seguro de que hay mucho de él en el personaje.

Visto con el paso del tiempo el Teniente Colombo es un ejemplo prodigioso de lo difícil que es mantenerse fiel a sí mismo, él nunca va a renunciar a su gabardina, a su viejo coche, a su mujer, y sobre todo… nunca dejará de ser Teniente, porque Colombo es un personaje anacrónico, un espectador curioso de la sociedad consumista e individualista que le toca vivir; su recompensa es el trabajo bien hecho. Colombo es policía, quizá por un deseo nacido en la infancia, pero bien podría ser fontanero, ebanista, relojero y lucir esa aura de artesano satisfecho, y probablemente el precio de esa armonía sea la renuncia al éxito social, al ascenso.

Es curioso, y aquí radica una de las singularidades, que en los años en que comienza la serie, con la sociedad del “American way of life” ya tan cimentada sobre el consumismo como motor de progreso, Colombo haga del anticonsumismo una seña de identidad; su viejo coche, su arrugada gabardina, su puro barato son su altiva tarjeta de visita, ni los minimiza, ni los justifica, al contrario presume de ellos. La conciencia de clase en Colombo es digna de elogio, es el chico de barrio hecho policía. Obligado una y otra vez, a enfrentarse a los dominadores, a los triunfadores, a vencer sus recurrentes tentaciones, consciente de la sociedad dual que habita, Colombo va desvelando paulatinamente sus origines, sus principios, como si fuese un ejercicio de reafirmación frente a la clase dirigente.

Colombo no juzga, solo señala y opta por una vía fraternal en su hostigamiento, sabedor de que previo al asesino, hay una víctima, alguien que trata de huir del ensañamiento social que se aproxima, y que finalmente cede al vértigo amoral. Durante la investigación Colombo buscará la confesión, con una determinación inflexible. Como él se encarga de recordar es un profesional, pero eso no es óbice para que nos sorprenda con un acercamiento humano al sospechoso, al que no dudará en reconocer sus virtudes, admirar su talento, compartir confidencias; teniendo siempre presente que es más lo que une que lo que separa.

Por lo demás, tiene la serie, sobre todo en su primera etapa (1968-1978), un aire a cambio de época, como si Colombo solo fuese posible en un mundo hecho a la medida del individuo, como si asistiésemos a una crónica de la llegada al punto de no retorno. Son los albores de la sociedad tecnológica, el paso de la perezosa y paciente investigación a las urgencias de la sociedad actual y sus equipos de investigación CSI.

LOS INTOCABLES – LAS 4 TEMPORADAS DE LA SERIE MITICA

El precio original era: 205,70 €.El precio actual es: 204,49 €. *IVA Incluido

Género

Serie de TV. Acción. Thriller. Cine negro. Intriga | Mafia

Sinopsis

Serie de TV (1959-1963). 4 temporadas. 119 episodios. Eliot Ness (Robert Stack), un personaje real, fue la pesadilla de los gángsteres de Chicago durante la época de la Ley Seca (1920-1933). Se hizo famoso sobre todo porque consiguió arrestar a Al Capone. Pero Ness y sus hombres, «los Intocables», también se enfrentaron a criminales de la catadura de Dutch Schultz, Lucky Luciano o Ma Barker.

(Walter Grauman, Stuart Rosenberg, 1959)

CRITICAS

Eliot Ness (Robert Stack) fue un personaje histórico, la auténtica bestia negra de los gánsteres de Chicago durante la época de la llamada Ley Seca (1920-1933). Ness alcanzó la fama, sobre todo cuando consiguió arrestar a Al Capone.

Quiero rendir un pequeño homenaje a esta serie que se estrenó en la precaria TV Española de principios de los sesenta, para gozo y disfrute de quienes veíamos por primera vez la televisión, y más concretamente las series televisivas. Series que proliferaron por ese entonces con doblajes portorriqueños o algo así, como Perry Mason (1957), un gran abogado y cuasi detective; El fugitivo (1963), siempre huyendo a su destino de inculpado; La patrulla fantasma (Ghost Squad) (1961), una división especial de Scotland Yard; Bonanza (1959), la familia ranchera; Cheyenne (1954), recorriendo el Oeste y enfrentándose a bandidos y también a bellas mujeres; Bronco (1958), el personaje solitario que cabalga por las lejanas tierras del “far west”; La familia Monster (1964), terrorífica e hilarante; o, Sugarfoot (1957), abogado y el rey del lazo en la pelea. Pero la verdad, mi favorita era la serie Los intocables (1959), magníficamente dirigida por Abner Biberman y Robert Gist, con guión basado en la novela Eliot Ness, escrita por el propio Ness y el escritor y periodista Oscar Fraley. Tenía una sugerente música de Nelson Riddle y una gran fotografía en blanco y negro de Charles Straumer.

El reparto era magnífico, encabezado por un apuesto y arrojado Robert Stack, que encabezaba todos los capítulos; un actor de teatro y cine que ya triunfaba antes de los cincuenta y que en la serie a la que me estoy refiriendo, ganaría un premio Emmy a su brillante interpretación de Ness en la serie.

Debido a corrupción rampante, dentro de la misma policía, Ness y nueve hombres confiscaron destilerías y cervecerías y en menos de seis meses, Ness había desmantelado docenas de establecimientos prohibidos.

Nunca sabré agradecer a esta serie y a otras –algunas de las cuales he mencionado-, que reforzaran mi amor al cine. En este caso al cine de acción, gánsteres y western, muy propio para los infantes de aquellos años.

Pero en aquellas series también había unos valores, una estela en aras del bien común, aunque la Ley Seca fuera un pretexto fílmico (ya sé que lo fue realmente e históricamente en los EE.UU.). Pero en la TV, a los niños nos resultaba un subterfugio para que el bueno y su equipo triunfaran y los canallas y asesinos fueran encarcelados. O sea, los límites entre criminales y defensores de la Ley estaban bien delimitados.