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TIPO
- CineCine 1
FILTRAR POR GÉNERO
FORMATO
- Blu ray 1
IDIOMA
AÑO LANZAMIENTO
- 2014 1
Director
Price
CATEGORÍAS
- Accessories 3
- GÉNERO 3118
- Acción / aventuras / artes marciales 1028
- Animación / Anime 123
- Asiatico 109
- Bélico 190
- Ciencia ficción / SCI FI 333
- Clasico 809
- Comedia 640
- Contemporáneo / moderno 127
- Documental 24
- Drama 1610
- Erótico / adultos 23
- Europeo 701
- Infantil 174
- Musical 144
- Religioso 69
- Romance 418
- Social / político 552
- Super héroes y comics 74
- Terror 474
- Thriller/ Policíaco 1069
- Western 149
- IMPORTACIÓN 71
- NOVEDADES 667
- PREVENTA 106
Detour Filmproduction
BOYHOOD (Momentos de una vida)
Género
Drama | Infancia. Adolescencia. Familia. Cine independiente USA
Sinopsis
Historia dramática que recorre 12 años (2002-2013) de la vida de Mason (Ellar Coltrane) de los seis a los dieciocho. Durante este periodo, se producen todo tipo de cambios, mudanzas y controversias, relaciones que se tambalean, bodas, diferentes colegios, primeros amores, desilusiones y momentos maravillosos. Un viaje íntimo y basado en la euforia de la niñez, los sísmicos cambios de una familia moderna y el paso del tiempo
(Richard Linklater, 2014)
CRITICAS
Esta cinta ofrece un mosaico torrencial de la cotidianeidad más vulgar y anodina pero con una fuerza y destreza que arrollan por su inapelable veracidad y convicción. Es un vademécum del devenir intrascendente de unos personajes banales y ordinarios – que sin embargo construye un retablo de una fuerza telúrica apasionante.
El conjunto es más que la suma de las partes y lo intrascendente del relato nos propone un espejo nada virtuoso en el que vernos reflejados en su nada halagüeña perseverancia de las noches y los días llenos de sinsabores, ilusiones, congojas, fantasmas, deseos, subterfugios y huidas. Entrar en esta propuesta es salir al descansillo de nuestra casa y encontrarnos con nuestro propio rostro y las transformaciones y recodos irrenunciables de la vida.
No hay nada especial en esta cinta, sin embargo todo el engranaje es perfecto y funciona sin fisuras ni redundancias, sin desfallecimiento. El metraje vuela ante nuestros ojos y las casi tres horas pasan en un suspiro – como la vida misma – y el ayer es hoy y el mañana nos dejará aún más envejecidos e inasibles, como la misma naturaleza que encarnamos.
La modestia y humildad de la propuesta es su máxima virtud. Nada especial, nada vertiginoso, nada atroz ni desasosegante, nada retorcido ni vanguardista, nada que destaque por encima de lo demás y, sin embargo, asistimos al acaecer sutil y variopinto de la vida en su caleidoscópica pluralidad.
La propuesta es arriesgada porque renuncia a la retórica, a los subrayados, al énfasis o el sermoneo. Las elipsis narrativas configuran su eje fundamental – como en cada una de nuestras vidas, donde no siempre somos protagonistas o centro de todos los acontecimientos que sin embargo nos impregnan para siempre. Esta sabiduría narrativa, esta mirada comprensiva y humanista nos ofrece uno de los relatos mejor trabados, que no por estar abierto deja de llegar al puerto que se ha fijado: abrirnos a la vida es abrirnos al abismo de lo desconocido y aciago, presagio de lo que vendrá, testigo de lo que fue y no volverá. Extravío común de los derroteros inciertos que traza cada corazón.
Es una película contemplativa, delicada, esmerada, exquisita y llena de serenidad.
No gustará a los sedientos de acción, ni a los obcecados con sorpresas narrativas o impactos visuales, ni a los impacientes o los ansiosos. Pero ofrece un mundo tan reconocible como irrefutable. Tan fiel como verídico. Inolvidable.