Mostrando el único resultado
TIPO
- CineCine 1
FILTRAR POR GÉNERO
FORMATO
IDIOMA
AÑO LANZAMIENTO
- 80's80's 1
Director
Price
CATEGORÍAS
- Accessories 3
- GÉNERO 3118
- Acción / aventuras / artes marciales 1028
- Animación / Anime 123
- Asiatico 109
- Bélico 190
- Ciencia ficción / SCI FI 333
- Clasico 809
- Comedia 640
- Contemporáneo / moderno 127
- Documental 24
- Drama 1610
- Erótico / adultos 23
- Europeo 701
- Infantil 174
- Musical 144
- Religioso 69
- Romance 418
- Social / político 552
- Super héroes y comics 74
- Terror 474
- Thriller/ Policíaco 1069
- Western 149
- IMPORTACIÓN 71
- NOVEDADES 667
- PREVENTA 106
Hungarian Film Institute
DAMNATION / LA CONDENA
Género
Drama. Romance
Sinopsis
Karrer lleva una vida retirada en una población minera. Las tardes las pasa siempre en el bar Titanik, cuyo dueño le propone participar en una operación de contrabando, pero él prefiere cederle ese trabajo al marido de la cantante del bar.
(Béla Tarr, 1988)
CRITICAS
Hay una atmósfera deprimente que te absorbe y atrapa en esta obra. Un suicidio declarado, de la fe hacia la humanidad. La perdida de la esperanza del amor como salvación, que te desintegra como persona, convirtiéndote en un perro, y que se deja notar en cada uno de esos planos-secuencias que rozan la perfección. La fotografía es muy acertada, y en más de una escena se tiene que leer entre-lineas y observar el simbolismo de ese cuadro en movimiento que se representa en ese determinado momento de la historia. He de decir que me ha llegado hasta los pulmones esa niebla tan densa de decadencia, ese blanco y negro tan particular, y la lluvia constante, hacen de esta obra no apta para gente sensible, a mí, me hace las delicias.
Es la segunda obra de Béla Tarr al que me enfrento, si en «A londoni férfi» casi me duermo en cada escena por esos planos secuencias soporíferos, en esta obra, he de decir que me ha hipnotizado y conquistado completamente. Hay un aura de tristeza, que sobretodo por esa «banda sonora», te hace sentir tan perdido como su protagonista, y esta vez he de levantarme del asiento y aplaudir a este señor.
Y aunque hay una clara referencia al estilo de Tarkovski, por su lado, Béla Tarr tiene su toque personal y apuesta más por el uso de las distancias focales y planos con recorridos más variados, haciendo especial hincapié en la percepción de los objetos lejanos en contraste con la cercanía en la que se sitúa la cámara en ciertas escenas, casi provocando alguna que otra ilusión óptica muy conseguida.
Mención especial al plano secuencia en el «titanik bar» con esa canción al más puro estilo Dream pop, de una fragilidad y belleza única, acertadamente exquisita, y uno de los diálogos a destacar en particular;