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TIPO
- CineCine 1
FILTRAR POR GÉNERO
FORMATO
- DVDDVD 1
IDIOMA
AÑO LANZAMIENTO
- 2003 1
Director
Price
CATEGORÍAS
- Accessories 3
- GÉNERO 3118
- Acción / aventuras / artes marciales 1028
- Animación / Anime 123
- Asiatico 109
- Bélico 190
- Ciencia ficción / SCI FI 333
- Clasico 809
- Comedia 640
- Contemporáneo / moderno 127
- Documental 24
- Drama 1610
- Erótico / adultos 23
- Europeo 701
- Infantil 174
- Musical 144
- Religioso 69
- Romance 418
- Social / político 552
- Super héroes y comics 74
- Terror 474
- Thriller/ Policíaco 1069
- Western 149
- IMPORTACIÓN 71
- NOVEDADES 667
- PREVENTA 106
ICAIC
SUITE HABANA
Género
Documental
Sinopsis
Amanece en La Habana. La ciudad despierta y comienza el día. La Habana, hoy, es un punto de referencia para muchos, un misterio para otros y un sueño lleno de contradicciones y contrastes para quienes la aman o la critican. Pero La Habana no es sólo un espacio, una sonoridad, una luz; La Habana es su gente. Y Suite Habana es un día cualquiera en la vida de unos cuantos habaneros corrientes. No hay entrevistas, ni diálogos ni narración; sólo imágenes, sonidos y música para expresar cinematográficamente el día a día de una realidad peculiar y única. Cada uno de los personajes representa la curiosa diversidad de los grupos sociales que se mueven en la ciudad… porque no hay una sola Habana: hay muchas Habanas invisibles y distintas para vivir.
(Fernando Pérez, 2003)
CRITICAS
Nos expone una Cuba la cual puede resumirse en la imagen de un edificio de donde cuelgan grandes letras formando la palabra «REVOLUCIÓN», pero que es un edificio gris, tétrico y que casi ahoga el alma el hecho de mirarlo.
Todo lo que Fernando Pérez nos muestra de La Habana es para echarse a temblar, para perder los sueños esperanzadores como le ocurre a la anciana manisera Amanda Gautier. Sin duda, este film es una crítica con mayúsculas soterradas, no por medio de la palabra sino a través de las imágenes de la realidad: barrios deteriorados que dan la sensación de miserables, gente sin más diversión televisiva que reportajes de masas enarbolando banderitas con gritos de enaltecimiento a Fidel Castro, amén que algún que otro programa musical; una nevera (en casa del joven Ernesto Díaz, albañil de día y bailarín de danza clásica de noche) que resulta todo un poema al aprovechamiento más allá de lo que cualquier artefacto pude ser aprovechado; individuos que montan guardia frente a una estatua, de día o de noche, con sol o lluviendo a mares; la gente comiendo lo poco que puede comprar: una ensalada, arroz, frijoles y agua (siempre agua para acompañar a la comidas, la economía no da para más); zapateros en un país donde tal profesión sigue estando en pleno auge y muy necesitada por el público; etc.
Preciosas, de lo mejor de todo el documental, las tomas del fuerte oleaje del Mar Caribe sobre el malecón de la Habana, con los vehículos pasando y sorteando el salpicar de las olas que inundan la carretera.
En verdad es un documental triste, invita a querer salir de Cuba como sea (como de hecho ocurre en un gran porcentaje de la población) o llama a los cuatro vientos a que ocurra algo que traiga un mejor nivel de vida; pues lo que hay, lo que enseñan estas imágenes, es un lugar bastante deprimente. La «Suite», supongo que será pura ironía, pues lo que vemos a lo largo de todo el documental más que una suite es realmente una especie de prisión o población de vidas en círculos viciosos, de gente con rostros serios y melancólicos debido a las carecias, la falta de comodidades y los pocos horizontes de éxito que tienen a su alcance.