Sony Pictures Classics

AFTERGLOW

El precio original era: 18,45 €.El precio actual es: 17,24 €. *IVA Incluido

Género

Comedia. Drama. Romance | Comedia dramática. Cine independiente USA

Sinopsis

En Montreal, el arribista Jeffrey Byron (Jonny Lee Miller) está a punto de cerrar otro lucrativo negocio. Aunque es joven, posee un agudo olfato comercial. Sus cuantiosas ganancias las dedica a satisfacer su máxima pasión: él mismo. A su esposa Marianne (Lara Flynn Boyle) le disgusta su excesiva entrega al trabajo y se siente frustrada por no poder satisfacer su deseo de ser madre. Al otro lado de la ciudad, vive Lucky «arreglalotodo» Mann (Nick Nolte), un contratista de obras y reparaciones que está casado con Phyllis (Julie Christie), una ex actriz de películas de serie B. Cuando Marianne contrata a Lucky para que renueve su apartamento, la vida de los cuatro dará un giro inesperado.

(Alan Rudolph, 1997)

Premios

1997: Nominada al Oscar: Mejor actriz (Julie Christie)

1997: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Julie Christie)

CRITICAS:

«Elegante comedia» Película que Robert Altman produciría para que Alan Rudolph la escribiera y dirigiera, como años más tarde haría con otra de sus películas, «Trixie». Con unos diálogos afilados e irónicos propios de la marca Altman/Rudolph y con un personaje creado para la veterana actriz Julie Christie que la devolvería a la actualidad cinematográfica, estando ésta nominada en 1997 al Oscar a mejor actriz por él. Tengo que reconocer que he descubierta tarde a esta maravillosa actriz, pero se ha convertido en una de mis debilidades. Aquí está elegante y bella, con un tira y afloja con el personaje de Nick Nolte, otro fiera de la pantalla, que hacen las delicias del espectador

«Elegante comedia»

POLLOCK: La vida de un creador

El precio original era: 19,06 €.El precio actual es: 17,85 €. *IVA Incluido

Género

Drama | Biográfico. Años 40. Pintura

Sinopsis

Nueva York, años 40. Jackson Pollock y Lee Krasner, pintores y amantes, se encuentran en el centro del mundo artístico neoyorquino. Cuando contraen matrimonio, se trasladan al campo; ella abandona su trabajo para entregarse en cuerpo y alma al arte de Pollock, que empieza a crear una obra extraordinariamente original que lo convierte en el primer pintor moderno de los Estados Unidos. Pero la fama y la fortuna llegan acompañadas de dudas existenciales y episodios violentos.

(Ed Harris, 2000)

Premios

2000: Oscar: Mejor actriz secundaria (Marcia Gay Harden). 2 nominaciones

2000: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz sec. (Marcia Gay Harden)

2000: Festival de Toronto: Mejor actor (Ed Harris)

Críticas

«Trágica, compleja, tiene emoción.»

«Una buena película (…) mejor película cuanto más se aleja de las compejidades de la mente humana (que quedan algo dispersas) y más se acerca a las complejidades en la elaboración de una obra de arte. (…) Harris dirige con elegancia y gusto (…) interpretaciones memorables»

SPIDER

El precio original era: 24,81 €.El precio actual es: 23,60 €. *IVA Incluido

Género

Drama | Drama psicológico. Años 60

Sinopsis

Ambientada en el East End londinense durante los años sesenta. Spider, un hombre de mente frágil e inestable, después de ser dado de alta en un psiquiátrico, es ingresado en un asilo. Allí su mente va reproduciendo una parte fundamental de su infancia

(David Cronenberg, 2002)

CRITICAS

Spider supone un paso adelante en la progresión de la obra de David Cronenberg. Si bien no es su mejor película, lo cierto es que en ella es apreciable un cambio de registro, o como hemos dicho, una PROGRESIÓN de ese registro hacia algo más allá del »cine de la nueva carne» que Cronenberg abanderó en sus comienzos. Normalmente, los personajes de Cronenberg buscan la catarsis a través de la descomposición carnal, mutilan y deforman su cuerpo para metaforizar y metamorfosear una evolución espiritual que rara vez llega a producirse satisfactoriamente (La Mosca, Crash, Videodrome); y sin embargo aquí, la catarsis es buscada de una forma más sutil y críptica para el espectador, más intimista tal vez, a través de la reconstrucción de una mente fragmentada que al final, una vez más, tampoco logrará su propósito.
Se trata por tanto de una película inteligente, mental, minimalista, oscura y cifrada para aquellos que no sepan ver más allá de su evidente conclusión y no tan sorprendente final. Es esto lo que nos puede llevar a engaños, pues no es una película de guión, sino el estudio de un personaje cuya enfermedad mental constituye paradójicamente y por extensión el estudio de todos nosotros como seres humanos. Me refiero al engaño al que nos sometemos voluntariamente, a la asimilación de los hechos y a los filtros que impone nuestra propia voluntad (forjada a base de educación, situación social y personalidad), a los recuerdos desvirtuados y a la total imposibilidad de alcanzar un estado objetivo de percepción. Así, internado en un hospicio entre el psiquiátrico y la libertad, donde no recibe los cuidados que necesita, Spider (re)construye su propio pasado en una libreta donde escribe extraños símbolos mientras murmura en una extraña lengua.
Esto es lógico, pues para levantar unos recuerdos menos dolorosos y evadirse por tanto de la realidad que compartimos los demás, (es decir, para crear su propia realidad) es necesario poseer una lengua y unos instrumentos propios (como las cuerdas entrelazadas, su pequeña libreta y su minúsculo lapicero). Así pues, Spider busca una base en torno a la que poder vertebrar sus recuerdos y poder continuar su vida, para saber quién es, o al menos poder ser alguien. Pero sus intentos son en balde, pues no consigue más que romper su burbuja de ilusión y caer hacia ese mundo que le es hostil y jamás le permitirá ser nadie.
Aquí entra en juego el estudio psicológico del personaje del que antes hablábamos: la esquizofrenia, el complejo de Edipo (metaforizado en esa conversación con su madre sobre las arañas y sus crías), y la falsa sensación de ausencia de peligro que desprende alguien tranquilo, tímido y huidizo como Spider. Se podrían exponer múltiples análisis sobre la enfermedad mental que padece este carismático personaje, pero mejor hablaremos de los elementos que utiliza Cronenberg para mostrarlo en pantalla.

WHIPLASH – EDICION 4K UHD

El precio original era: 42,29 €.El precio actual es: 41,08 €. *IVA Incluido

Género

Drama | Música. Jazz. Enseñanza. Película de culto. Cine independiente USA

Grupos

Blumhouse Productions

Sinopsis

El objetivo de Andrew Neiman (Miles Teller), un joven y ambicioso baterista de jazz, es triunfar en el elitista Conservatorio de Música de la Costa Este. Marcado por el fracaso de la carrera literaria de su padre, Andrew alberga sueños de grandeza. Terence Fletcher (J.K. Simmons), un profesor conocido tanto por su talento como por sus rigurosos métodos de enseñanza, dirige el mejor conjunto de jazz del Conservatorio. Cuando Fletcher elige a Andrew para formar parte del grupo, la vida del joven cambiará

(Damien Chazelle, 2014)

CRITICAS

Damien Chazelle presentó en 2013 un cortometraje en el que un estudiante y virtuoso de la batería entraba a formar parte de la banda de jazz de su conservatorio, dirigida por un estricto profesor. Esa idea cuajó y ahora nos llega la versión completa de esa historia, la tensa relación entre un alumno que se desvive por la música y un profesor que busca la absoluta perfección.

Chazelle consigue con Whiplash una conjunción perfecta entre el amor a la música y el desarrollo de sus personajes. Plano a plano la película parece construirse sólo con acordes, golpes de baquetas y resonar de las trompetas, una mezcla musical fantástica que se mueve entre Caravan y Whiplash, jazz potente que aún retumba en mis oídos.

Pero no sólo de música vive esta película, ya que Chazelle consigue que profesor y alumno entren en una batalla épica de redobles y platillos, haciendo que el espectador abandone su posición pasiva y participe de forma activa en su historia. Una película que despierta la pasión por la música, aunque sea mínima, que todos llevamos dentro, y el culpable no es sólo el director, sino que sus dos protagonistas, un soberbio J.K. Simmons y un apabullante Miles Teller, ponen la piel de gallina. Una máxima que dejan bien patente en todo momento es esa búsqueda de la perfección, esa obsesión (a veces malsana) de alcanzar un nivel casi inalcanzable, algo que comparten ambos protagonistas, cada uno a su manera y por caminos distintos. Esa obsesión queda también muy bien reflejada en su difícil relación: dura, sufrida, pero llena de pasión, una pasión explosiva con un zenit inmejorable.

Llama la atención el tratamiento del sonido en Whiplash y su perfecta sintonía con la imagen. No es algo raro si tenemos en cuenta que su director es un amante reconocido de la música en general y del jazz en particular, y ese amor se nota que lo ha traslado a su mano y a su objetivo. El montaje de imágenes, repetimos, va en sintonía al sonido, a ese tronar de la batería, a los acordes de sus dos temas principales, con lo que da un ritmo trepidante (faltaría sólo eso) y un fluir de la historia muy acertado, porque no sólo de música vive Whiplash, aunque así su personaje lo pretenda con el tratamiento que de su vida real da, encontrada con su vida profesional, o la obsesión de alcanzar la maestría detrás de una batería.

Taquicardia, chorros de sudor por la espalda, los ojos y la boca abiertos al máximo y una sensación de haber estado días sentado en la misma butaca es lo que, al final, consigue Whiplash. Más de 30 minutos de pura adrenalina es lo que Chazelle junto a sus dos actores consigue transmitirnos.

No hay diálogos, sólo dos hombres con su batería y su batuta, mucha fuerza, una pasión desbordada, un lugar idílico, casi de ensueño, y un escenario enorme donde lucirse. La música es la auténtica protagonista, la que sale de dos brazos con una fuerza atronadora, la que nos corta la respiración durante media hora (o al menos esa es la sensación temporal que da). Una maravilla del cine entregada a la música que tanto cinéfilos como melómanos no pueden dejar escapar. No es de extrañar por ello que tanto el público como el jurado del Festival de Sundance 2013 sucumbieran a sus encantos.