Mostrando los 4 resultados
TIPO
- CineCine 4
FORMATO
IDIOMA
Director
Price
CATEGORÍAS
- Accessories 3
- GÉNERO 3098
- Acción / aventuras / artes marciales 1016
- Animación / Anime 123
- Asiatico 109
- Bélico 190
- Ciencia ficción / SCI FI 332
- Clasico 796
- Comedia 632
- Contemporáneo / moderno 126
- Documental 24
- Drama 1600
- Erótico / adultos 23
- Europeo 696
- Infantil 174
- Musical 142
- Religioso 69
- Romance 417
- Social / político 550
- Super héroes y comics 74
- Terror 474
- Thriller/ Policíaco 1058
- Western 147
- IMPORTACIÓN 71
- NOVEDADES 645
- PREVENTA 107
Sony Pictures Classics
AFTERGLOW
Género
Comedia. Drama. Romance | Comedia dramática. Cine independiente USA
Sinopsis
En Montreal, el arribista Jeffrey Byron (Jonny Lee Miller) está a punto de cerrar otro lucrativo negocio. Aunque es joven, posee un agudo olfato comercial. Sus cuantiosas ganancias las dedica a satisfacer su máxima pasión: él mismo. A su esposa Marianne (Lara Flynn Boyle) le disgusta su excesiva entrega al trabajo y se siente frustrada por no poder satisfacer su deseo de ser madre. Al otro lado de la ciudad, vive Lucky «arreglalotodo» Mann (Nick Nolte), un contratista de obras y reparaciones que está casado con Phyllis (Julie Christie), una ex actriz de películas de serie B. Cuando Marianne contrata a Lucky para que renueve su apartamento, la vida de los cuatro dará un giro inesperado.
(Alan Rudolph, 1997)
Premios
1997: Nominada al Oscar: Mejor actriz (Julie Christie)
1997: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Julie Christie)
CRITICAS:
«Elegante comedia» Película que Robert Altman produciría para que Alan Rudolph la escribiera y dirigiera, como años más tarde haría con otra de sus películas, «Trixie». Con unos diálogos afilados e irónicos propios de la marca Altman/Rudolph y con un personaje creado para la veterana actriz Julie Christie que la devolvería a la actualidad cinematográfica, estando ésta nominada en 1997 al Oscar a mejor actriz por él. Tengo que reconocer que he descubierta tarde a esta maravillosa actriz, pero se ha convertido en una de mis debilidades. Aquí está elegante y bella, con un tira y afloja con el personaje de Nick Nolte, otro fiera de la pantalla, que hacen las delicias del espectador
«Elegante comedia»
POLLOCK: La vida de un creador
Género
Drama | Biográfico. Años 40. Pintura
Sinopsis
Nueva York, años 40. Jackson Pollock y Lee Krasner, pintores y amantes, se encuentran en el centro del mundo artístico neoyorquino. Cuando contraen matrimonio, se trasladan al campo; ella abandona su trabajo para entregarse en cuerpo y alma al arte de Pollock, que empieza a crear una obra extraordinariamente original que lo convierte en el primer pintor moderno de los Estados Unidos. Pero la fama y la fortuna llegan acompañadas de dudas existenciales y episodios violentos.
(Ed Harris, 2000)
Premios
2000: Oscar: Mejor actriz secundaria (Marcia Gay Harden). 2 nominaciones
2000: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz sec. (Marcia Gay Harden)
2000: Festival de Toronto: Mejor actor (Ed Harris)
Críticas
«Trágica, compleja, tiene emoción.»
«Una buena película (…) mejor película cuanto más se aleja de las compejidades de la mente humana (que quedan algo dispersas) y más se acerca a las complejidades en la elaboración de una obra de arte. (…) Harris dirige con elegancia y gusto (…) interpretaciones memorables»
SPIDER
Género
Drama | Drama psicológico. Años 60
Sinopsis
Ambientada en el East End londinense durante los años sesenta. Spider, un hombre de mente frágil e inestable, después de ser dado de alta en un psiquiátrico, es ingresado en un asilo. Allí su mente va reproduciendo una parte fundamental de su infancia
(David Cronenberg, 2002)
CRITICAS
WHIPLASH – EDICION 4K UHD
Género
Drama | Música. Jazz. Enseñanza. Película de culto. Cine independiente USA
Grupos
Blumhouse Productions
Sinopsis
El objetivo de Andrew Neiman (Miles Teller), un joven y ambicioso baterista de jazz, es triunfar en el elitista Conservatorio de Música de la Costa Este. Marcado por el fracaso de la carrera literaria de su padre, Andrew alberga sueños de grandeza. Terence Fletcher (J.K. Simmons), un profesor conocido tanto por su talento como por sus rigurosos métodos de enseñanza, dirige el mejor conjunto de jazz del Conservatorio. Cuando Fletcher elige a Andrew para formar parte del grupo, la vida del joven cambiará
(Damien Chazelle, 2014)
CRITICAS
Damien Chazelle presentó en 2013 un cortometraje en el que un estudiante y virtuoso de la batería entraba a formar parte de la banda de jazz de su conservatorio, dirigida por un estricto profesor. Esa idea cuajó y ahora nos llega la versión completa de esa historia, la tensa relación entre un alumno que se desvive por la música y un profesor que busca la absoluta perfección.
Chazelle consigue con Whiplash una conjunción perfecta entre el amor a la música y el desarrollo de sus personajes. Plano a plano la película parece construirse sólo con acordes, golpes de baquetas y resonar de las trompetas, una mezcla musical fantástica que se mueve entre Caravan y Whiplash, jazz potente que aún retumba en mis oídos.
Pero no sólo de música vive esta película, ya que Chazelle consigue que profesor y alumno entren en una batalla épica de redobles y platillos, haciendo que el espectador abandone su posición pasiva y participe de forma activa en su historia. Una película que despierta la pasión por la música, aunque sea mínima, que todos llevamos dentro, y el culpable no es sólo el director, sino que sus dos protagonistas, un soberbio J.K. Simmons y un apabullante Miles Teller, ponen la piel de gallina. Una máxima que dejan bien patente en todo momento es esa búsqueda de la perfección, esa obsesión (a veces malsana) de alcanzar un nivel casi inalcanzable, algo que comparten ambos protagonistas, cada uno a su manera y por caminos distintos. Esa obsesión queda también muy bien reflejada en su difícil relación: dura, sufrida, pero llena de pasión, una pasión explosiva con un zenit inmejorable.
Llama la atención el tratamiento del sonido en Whiplash y su perfecta sintonía con la imagen. No es algo raro si tenemos en cuenta que su director es un amante reconocido de la música en general y del jazz en particular, y ese amor se nota que lo ha traslado a su mano y a su objetivo. El montaje de imágenes, repetimos, va en sintonía al sonido, a ese tronar de la batería, a los acordes de sus dos temas principales, con lo que da un ritmo trepidante (faltaría sólo eso) y un fluir de la historia muy acertado, porque no sólo de música vive Whiplash, aunque así su personaje lo pretenda con el tratamiento que de su vida real da, encontrada con su vida profesional, o la obsesión de alcanzar la maestría detrás de una batería.
Taquicardia, chorros de sudor por la espalda, los ojos y la boca abiertos al máximo y una sensación de haber estado días sentado en la misma butaca es lo que, al final, consigue Whiplash. Más de 30 minutos de pura adrenalina es lo que Chazelle junto a sus dos actores consigue transmitirnos.
No hay diálogos, sólo dos hombres con su batería y su batuta, mucha fuerza, una pasión desbordada, un lugar idílico, casi de ensueño, y un escenario enorme donde lucirse. La música es la auténtica protagonista, la que sale de dos brazos con una fuerza atronadora, la que nos corta la respiración durante media hora (o al menos esa es la sensación temporal que da). Una maravilla del cine entregada a la música que tanto cinéfilos como melómanos no pueden dejar escapar. No es de extrañar por ello que tanto el público como el jurado del Festival de Sundance 2013 sucumbieran a sus encantos.