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- CineCine 5
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- NOVEDADES 645
- PREVENTA 107
The Weinstein Company
DEATH PROOF
Género
Terror. Thriller. Acción | Slasher. Comedia de terror. Asesinos en serie. Venganza
Sinopsis
Película de terror dividida en dos partes, una dirigida por Tarantino y la otra por Robert Rodríguez. Ambas están separadas por falsos trailers de películas de terror, creados por los conocidos directores del género Eli Roth, Rob Zombie, Edgar Wright.
«Death Proof», dirigida por Tarantino, gira en torno a un psicópata de la carretera llamado Especialista Mike, un asesino en serie que va aniquilando a sus víctimas, siempre chicas jóvenes, con su coche de especialista «a prueba de muerte».
(Quentin Tarantino, 2007)
Posición en rankings FA
9 Ranking de películas slasher
25 Las mejores comedias de terror
ST. VINCENT
Género
Comedia. Drama | Cine independiente USA
Sinopsis
Maggie (Melissa McCarthy) es una madre separada que se muda a Brooklyn con su hijo de 12 años, Oliver (Jaeden Lieberher). Al tener que trabajar muchas horas, no le queda más opción que dejar a Oliver al cargo de su nuevo vecino, Vincent (Bill Murray), un jubilado cascarrabias aficionado al alcohol y a las apuestas. Pronto, una peculiar amistad florece entre ellos. Junto a una stripper embarazada llamada Daka (Naomi Watts), Vincent conduce al chico por todas las paradas que conforman su rutina diaria: las carreras de caballos, el club de striptease, y su bar habitual. Pero mientras Vincent cree que ayuda a Oliver a hacerse un hombre, éste comienza a ver en el viejo gruñón algo que nadie más ve: un hombre incomprendido de buen corazón.
(Theodore Melfi, 2014)
CRITICAS
Quizá el argumento sea previsible y puede hacer recordar el de otras películas. Pero cuando el guión roza la perfección, la dirección es sencilla y espléndida y los actores creen en lo que hacen y bordan sus papeles, el resultado es una pequeña joya que activa todas las emociones del espectador, desde la risa a ponerle un nudo en la garganta.
Lamentablemente, esto es cine, gran cine, la magia de un instante que dura lo que dura la película, porque no somos así, pero así nos gustaría que fueran las cosas, y cuando la película se acaba y la realidad se impone, echamos de menos, añoramos, el mundo de ficción en el que, fugazmente, hemos tenido la suerte de vivir.
The Master
Género
Drama | Sectas. Religión. Años 50. Alcoholismo
Sinopsis
Drama sobre la Iglesia de la Cienciología. Lancaster Dodd (Philip Seymour Hoffman), un intelectual brillante y de fuertes convicciones, crea una organización religiosa que empieza a hacerse popular en Estados Unidos hacia 1952. Freddie Quell (Joaquin Phoenix), un joven vagabundo, se convierte en su mano derecha. Sin embargo, cuando la secta triunfa y consigue atraer a numerosos y fervientes seguidores, a Freddie le surgirán dudas.
(Paul Thomas Anderson, 2012)
CRITICAS
El último y nuevamente notable filme de Paul Thomas Anderson se difumina en una cadena de espectros, a modo de caleidoscopio, donde la multiplicación ha sido fragmentada sobre elipsis. La Naturaleza, el Amor… la Tierra, la Carne. La carnalidad y el pecado… pero el pecado como imposición por la religión… Cualquier tipo de religión.
Aunque inicialmente el proyecto se enfocara extra-cinematográficamente sobre el padre de la Cienciología, el director de “Pozos de ambición” pretende hablarnos de la domesticación —e hipnosis— del individuo por parte de la religión en un momento concreto e histórico en plena conmoción y cambios del pueblo americano en los años 50 tras la Segunda Guerra Mundial. Nos ubica, eso sí, a través de una secta y su magnánimo líder y una errante alma, torturada por traumas de guerra y de amores imposibles que abren brechas y heridas sin aparente posibilidad de cicatrización… salvo para Dianética.
The Master” establece el cerco sobre la religión y el hombre. El hombre privado de ese supuesto paraíso inicial —estilo playero-marítimo para Anderson del Edén— para ser dispuesto en la dura realidad: la muerte, el dolor, la vergüenza y el trabajo. El director de “Magnolia” no necesita acudir a las creencias cristianas sino a una peculiar congregación y tampoco escudarse en un hombre extraordinario para retratar su personal tour de force sino a un mortal ordinario, libidinoso y alcohólico.
Lo que interesa precisamente es el sexo y el placer dibujados y acortados por el choque de ese otro mundo. Las religiones suelen marcan las distancias con la ciencia respecto a la teoría evolutiva: no somos animales ni inicialmente fuimos tales, nos cuentan. A Paul Thomas Anderson le interesa seguir el lado animal de ese ‘dragón’, cuya historia define perfectamente Lancaster Dood (Philip Seymour Hoffman), y los intentos de la secta y esa ‘Causa’ por domesticarle y que también sea su perro de presa. Con la ‘correa’ puesta y el conductismo como corrección del individuo, las paredes y cristales pierden la corporeidad. La irrealidad es posible y la curación parece viable… pero la naturaleza real del individuo queda amarrada a una mentira.
The Master
Género
Drama | Sectas. Religión. Años 50. Alcoholismo
Sinopsis
Drama sobre la Iglesia de la Cienciología. Lancaster Dodd (Philip Seymour Hoffman), un intelectual brillante y de fuertes convicciones, crea una organización religiosa que empieza a hacerse popular en Estados Unidos hacia 1952. Freddie Quell (Joaquin Phoenix), un joven vagabundo, se convierte en su mano derecha. Sin embargo, cuando la secta triunfa y consigue atraer a numerosos y fervientes seguidores, a Freddie le surgirán dudas.
(Paul Thomas Anderson, 2012)
CRITICAS
El último y nuevamente notable filme de Paul Thomas Anderson se difumina en una cadena de espectros, a modo de caleidoscopio, donde la multiplicación ha sido fragmentada sobre elipsis. La Naturaleza, el Amor… la Tierra, la Carne. La carnalidad y el pecado… pero el pecado como imposición por la religión… Cualquier tipo de religión.
Aunque inicialmente el proyecto se enfocara extra-cinematográficamente sobre el padre de la Cienciología, el director de “Pozos de ambición” pretende hablarnos de la domesticación —e hipnosis— del individuo por parte de la religión en un momento concreto e histórico en plena conmoción y cambios del pueblo americano en los años 50 tras la Segunda Guerra Mundial. Nos ubica, eso sí, a través de una secta y su magnánimo líder y una errante alma, torturada por traumas de guerra y de amores imposibles que abren brechas y heridas sin aparente posibilidad de cicatrización… salvo para Dianética.
The Master” establece el cerco sobre la religión y el hombre. El hombre privado de ese supuesto paraíso inicial —estilo playero-marítimo para Anderson del Edén— para ser dispuesto en la dura realidad: la muerte, el dolor, la vergüenza y el trabajo. El director de “Magnolia” no necesita acudir a las creencias cristianas sino a una peculiar congregación y tampoco escudarse en un hombre extraordinario para retratar su personal tour de force sino a un mortal ordinario, libidinoso y alcohólico.
Lo que interesa precisamente es el sexo y el placer dibujados y acortados por el choque de ese otro mundo. Las religiones suelen marcan las distancias con la ciencia respecto a la teoría evolutiva: no somos animales ni inicialmente fuimos tales, nos cuentan. A Paul Thomas Anderson le interesa seguir el lado animal de ese ‘dragón’, cuya historia define perfectamente Lancaster Dood (Philip Seymour Hoffman), y los intentos de la secta y esa ‘Causa’ por domesticarle y que también sea su perro de presa. Con la ‘correa’ puesta y el conductismo como corrección del individuo, las paredes y cristales pierden la corporeidad. La irrealidad es posible y la curación parece viable… pero la naturaleza real del individuo queda amarrada a una mentira.
The Master
Género
Drama | Sectas. Religión. Años 50. Alcoholismo
Sinopsis
Drama sobre la Iglesia de la Cienciología. Lancaster Dodd (Philip Seymour Hoffman), un intelectual brillante y de fuertes convicciones, crea una organización religiosa que empieza a hacerse popular en Estados Unidos hacia 1952. Freddie Quell (Joaquin Phoenix), un joven vagabundo, se convierte en su mano derecha. Sin embargo, cuando la secta triunfa y consigue atraer a numerosos y fervientes seguidores, a Freddie le surgirán dudas.
(Paul Thomas Anderson, 2012)
CRITICAS
El último y nuevamente notable filme de Paul Thomas Anderson se difumina en una cadena de espectros, a modo de caleidoscopio, donde la multiplicación ha sido fragmentada sobre elipsis. La Naturaleza, el Amor… la Tierra, la Carne. La carnalidad y el pecado… pero el pecado como imposición por la religión… Cualquier tipo de religión.
Aunque inicialmente el proyecto se enfocara extra-cinematográficamente sobre el padre de la Cienciología, el director de “Pozos de ambición” pretende hablarnos de la domesticación —e hipnosis— del individuo por parte de la religión en un momento concreto e histórico en plena conmoción y cambios del pueblo americano en los años 50 tras la Segunda Guerra Mundial. Nos ubica, eso sí, a través de una secta y su magnánimo líder y una errante alma, torturada por traumas de guerra y de amores imposibles que abren brechas y heridas sin aparente posibilidad de cicatrización… salvo para Dianética.
The Master” establece el cerco sobre la religión y el hombre. El hombre privado de ese supuesto paraíso inicial —estilo playero-marítimo para Anderson del Edén— para ser dispuesto en la dura realidad: la muerte, el dolor, la vergüenza y el trabajo. El director de “Magnolia” no necesita acudir a las creencias cristianas sino a una peculiar congregación y tampoco escudarse en un hombre extraordinario para retratar su personal tour de force sino a un mortal ordinario, libidinoso y alcohólico.
Lo que interesa precisamente es el sexo y el placer dibujados y acortados por el choque de ese otro mundo. Las religiones suelen marcan las distancias con la ciencia respecto a la teoría evolutiva: no somos animales ni inicialmente fuimos tales, nos cuentan. A Paul Thomas Anderson le interesa seguir el lado animal de ese ‘dragón’, cuya historia define perfectamente Lancaster Dood (Philip Seymour Hoffman), y los intentos de la secta y esa ‘Causa’ por domesticarle y que también sea su perro de presa. Con la ‘correa’ puesta y el conductismo como corrección del individuo, las paredes y cristales pierden la corporeidad. La irrealidad es posible y la curación parece viable… pero la naturaleza real del individuo queda amarrada a una mentira.